Relatos de Puerto Madero - Me atendió Nietzsche
   
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Friedrich NietzscheFriedrich Nietzsche(1844-1900)

Me atendió Nietzsche cuento corto
Rader sabía que no se había sentado en esa pizzería por comer. Estaba harto de comer solo. De cocinar solo. De lavar los platos solo. 
Haría todo eso hasta el infinito... pero compartiendo.
Cuando llegó el mozo, un cincuentón de calvicie evidente, Rader creyó ver a Nietzsche. Más que nada por los bigotes.  
—Una pizza chica de muzzarella, un vaso de vino tinto, soda.
Rader terminó de comer y sacó un lápiz de su bolsillo. Y en una hoja en blanco comenzó a escribir un cuento. Algunas veces el título llega después. Pero esta vez Rader pensó que "Me atendió Nietzsche" era el mejor título.
—¿Quiere café?—preguntó Nietzsche.
— Sí, cortado con leche.
Afuera la luna rojiza presidía los vaivenes citadinos.
— Se te nota que has dormido poco —le dijo Rader al mozo.
— Sí, tengo un sueño que me muero poco a poco. Van muchas horas...
En el televisor terminaba Estudiantes-Tigre 1 a 1 , sin embargo para Rader eso no tenía importancia.
Pero el de la mesa de al lado maldecía su suerte. O su poca suerte futbolera.
A veces —pensó Rader— la suerte para uno es la desgracia ajena.

Cuando Nietzsche trajo el café no faltó una reflexión : —No importan las horas de trabajo, ni el sueño, nada importa si al volver a casa una familia te espera.
Unas monedas que quedaron en la mesa miraron la espalda de Rader saliendo de la Pizzería "Los Arrayanes",  frente a las vías.
La misma espalda que un bombero y un policía levantaron de los durmientes de la vía.
— Hay que mirar si el celular anda todavía —dijo el policía.
— Pobre tipo... ¡lo hizo mierda!
— Mirá, acá tiene una carta. Bueno... no parece una carta sino un escrito a lápiz.
— ¿Y qué dice? —preguntó el policía acomodándose los guantes de goma.
— Dice: "ME ATENDIÓ NIETZSCHE cuento corto. Rader sabía que no se había sentado en esa pizzería por comer. Estaba harto de comer solo..."    Y habla de Nietzsche más adelante.—Explicó el bombero.
— ¿Sería un escritor  que se sentía solo?
— Mirá... lo claro es que estaba vivo y ahora es un muerto.
— ¿Pero vos de quién me hablás? ¿De éste aquí tirado? ¿Del escritor? ¿o de ese "Rader"?
— ¡Qué sé yo! ¡No sé!

 Abriéndose paso entre la gente llegó uno apurado y con un repasador en la mano. — Oh! ¡Pobre tipo! Me dijo que yo me parecía a un filósofo bigotudo... no recuerdo el nombre ahora...
— ¿Puede ser que le haya dicho: "Nietzsche"?
— ¡Síii! Ése era el nombre. Dijo que yo era Nietzsche.
— Entonces... ¿Quién es Rader? —dijo el bombero.
— Es el personaje del cuento.
— ¿Pero no te parece que a Rader y al escritor les sucede lo mismo?
 
— ¿Anda el celular? Probá otra vez.
— No encuentro sus documentos.
— Bien muerto está.
 
Nietzsche volvió a la pizzería apretando las monedas que ese alguien le dejó.
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                                                                                             Para José Manuel Martins, de "Los Arrayanes"
 
________________________Copyright®miguelpizzio____Caria, Belmonte, Portugal
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